En general, en alimentación tendemos a intentar sacar matrícula de honor, y si no somos capaces de conseguirlo, abandonamos todo y suspendemos. Sin embargo, me gustaría que contemplaras la posibilidad de asumir que un suficiente vale mucho más que un suspenso para tu organismo y para el planeta.

 

En ocasiones tenemos referentes positivos en alimentación, gente que lleva una dieta 100% vegetal, sin gluten, con un porcentaje muy alto de crudos y que sonríen junto a sus batidos recién hechos a la cámara para compartirlo en redes sociales. Tú ya has hecho los deberes y sabes perfectamente cómo llevar una alimentación saludable, pero estas realidades se alejan de tus posibilidades y sabes que si sales de fin de semana te vas a pasar, y que no puedes vivir sin palomitas en el cine y, por supuesto, que necesitas comer paella los domingos. Contemplas que es imposible para ti llevar una alimentación saludable y, por ello, te rindes y no llevas una alimentación ni un poco decente. Has abandonado la asignatura.

 

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Pero tengo una buena noticia para ti, si consigues llevar una alimentación óptima en un 80%, en el 20% restante te puedes pasar sin que el organismo lo tome como una agresión. Tu salud lo podrá soportar porque tiene capacidad de desintoxicación natural, no tienes porque ganar kilos de más y sobre todo, no tienes porque sentir que lo estás haciendo mal. Ciao a los remordimientos!!! Si no puedes sacar matrícula de honor, ¡¡¡aprueba y pasa de curso!!!

 

En todas las facetas de la vida hay escalas de grises y es bueno adaptar una alimentación perfecta a tu realidad y saber que si te pasas un día es mejor que si te pasas todos.

 

Se puede llevar una alimentación con un porcentaje de crudos superior al 70% y al mismo tiempo comer patatas fritas, salir con los amigos y tomar unas cervezas o tomar comida rápida en algún momento. Yo llevo una alimentación 100% vegetal y 70% crudo pero ¿crees que no tomo patatas fritas nunca? Además, lo hago sin remordimiento, me sientan fenomenal y sé que compenso con creces, nunca me interesó la perfección y mucho menos sacar nota alta a final de curso, sino DISFRUTAR. Cuando lleves una alimentación saludable, disfrútala, porque solo así podrás integrarla en tu día a día. Está bien tender a hacerlo mejor cada día, y saber que tienes que ganar más puntos a final de curso, pero no dejes de intentar hacerlo bien por miedo a no poder hacerlo perfecto.

 

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Otro elemento por el cual abandonamos la asignatura es con las dietas vegetales. Hay personas que intentan llevar una dieta vegetal o vegana, pero se alejan de su realidad y no pueden hacerlo en ese momento, y en vez de ser vegetarianos con excepciones, no lo son nunca. ¡Ese no es el camino! Cada uno tiene su proceso, yo fui vegetariano muchos años hasta hacerme vegano, no hay prisa. Imagina que quieres optar por una alimentación vegetal, pero cuando sales no puedes evitar comer ciertos alimentos, pues tómalos sin problema y sé vegetariano solo en casa si eso te va a servir para avanzar. Si no puedes dejar de comer queso, tómalo pero no tomes el resto de alimentos de origen animal, porque es mejor llevar una alimentación vegetal en la que te saltas algo, a no hacer nada.

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No te estoy animando a hacer excepciones o tomar productos de origen animal, porque yo soy vegano por motivos éticos y es mi deseo una humanidad que no consuma animales en ningún caso, pero asume que es mejor hacer algo por ti y por el plantea que no hacer nada. Quizás cuando alcances un notable, sea más fácil ir a por el sobresaliente. Es mejor ser vegetariano un día a la semana que no serlo nunca, es mejor mantener un alimento “erróneo” y seguir en el proceso que por no poder descartar ese alimento, tomar una alimentación cárnica o poco saludable.

 

No tomes la alimentación como castigo ni privación, sino como un regalo. No te pongas etiquetas que te dificulten ser tú.

 

Y entre tanto referente en alimentación que se aleja de tu realidad, recuerda que aquí hay un vegano que tardó 10 años en serlo del todo, y que aquí hay un crudivegano apasionado por la salud que también toma patatas fritas de vez en cuando y al que la perfección no le interesa para nada, que sangro y pertenezco a este planeta como tú.

 

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Te animo a que des el paso, a que avances, y a que no pienses en el sobresaliente, porque todos lo somos si hablamos y actuamos desde el corazón. ¡Ánimo! Disfruta de este maravilloso curso llamado vida sin pensar en hacerlo perfecto, ¡solo hazlo!

 

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4 replies on “EL TÉRMINO MEDIO EN ALIMENTACIÓN

  • Sandra Reverde

    Hola Luís!

    Me ha encantado este post con el que me siento plenamente identificada, y te voy a contar por qué 🙂

    Mi transición al vegetarianismo fue muy gratificante, a mi ritmo, al igual que lo fue hacia el veganismo. En un entorno conocido es fácil controlar tu alimentación al 100% pero, qué pasa cuándo estás fuera de casa y más en un país extranjero?

    Mi trabajo como autónoma me ha permitido (y permite) trabajar deslocalizada por largas temporadas de tiempo. En el momento en que dejé por completo de tomar productos animales, me propuse ser la vegana/sana ideal que se iba a comer el mundo. Cometí un error muy grande porque esas ansias de alcanzar la perfección, acabaron por transformarme en una obsesiva de la comida.

    Era tal la sensación de que todo lo que comía (vegano) no era tan ‘puro’ como yo quería que, sin querer (o queriendo), estaba cayendo en una espiral continua de insatisfacción. Me comparaba con personas que posaban con sus zumos verdes radiantes en sus casas mientras yo me encontraba en un lugar desértico alejado de la mano de Dios y sin ningún vegetal o superalimento a la vista.

    Al cabo de un par de meses sabía que no podía continuar así: mi obsesión se estaba llevando por delante todo el disfrute que supone el viajar.

    ¿Qué había acerca del descubrir, conocer, experimentar, aprender o desaprender? Estaba olvidándome del verdadero significado de por qué estaba viajando. La imperfección es bellísima y la encontramos en cada rincón del mundo!
    En muchas ocasiones nos exigimos demasiado cuando, en realidad, ya estamos haciendo mucho por nuestro cuerpo y por el planeta con cada zumo fresco, ensalada, agua o cereales que tomamos.

    Al cabo de los años, me alegro de haber reflexionado acerca del concepto de la perfección aplicado a la alimentación. Durante los largos viajes, tengo unas pautas saludables que me gusta mantener pero ahora ya no me castigo si algo se sale de mis esquemas mentales, como por ejemplo, unas patatas fritas 🙂

    Gracias miles por el artículo,
    Sandra

    Responder
    • Luis García

      Hola Sandra!! gracias por tus palabras, seguro que tu historia inspira y sirve de mucho para otras personas. Los que viajamos por trabajo conocemos muy bien la irregularidad y la importancia de saber adaptarnos.
      Genial que ahora lo disfrutes porque la comida, como los viajes, requieren de flexibilizarnos y dejar fluir para poder ser vividos con intensidad.
      Millones de abrazos!!!

      Responder

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